Los Estados Unidos han descartado la propuesta de Polonia de trasladar los suyos aviones de combate MiG-29 en la base del ejército estadounidense en Ramstein (Alemania) para ponerlos a disposición de Washington. Se trata de un nuevo giro en una saga que empezó ayer y que, por ahora, ha dejado más sombras que luces.

Anoche, el ministro de Asuntos Exteriores polaco, Zbigniew Rau, anunció por sorpresa que Varsovia “está dispuesta a entregar, de inmediato y gratis, todos sus aviones de combate MiG-29 –un total de una treintena– en la base militar de Ramstein para ponerlos a disposición del gobierno de Estados Unidos”. El objetivo último de esta cesión, tal y como precisó el gobierno polaco en un comunicado, sería poner los aviones a disposición del ejército ucraniano para que pudieran entrar en combate contra las fuerzas rusas. El gobierno polaco, además, instó al resto de estados miembros de la OTAN a seguir sus huellas.

Esta mañana, sin embargo, el Pentágono debe rechazado la iniciativa de Varsovia, que ha tildado insostenible. En un comunicado publicado hace unas horas, el departamento de defensa norteamericano ha dicho que la posibilidad de que unos aviones de combate provenientes de una base del ejército de Estados Unidos en Alemania “entren en el espacio aéreo ucraniano, que se encuentra en disputa en Rusia, plantea dudas importantes para toda la alianza de la OTAN“. “Continuaremos en consulta con Polonia y otros aliados de la OTAN sobre esta cuestión […] pero no creemos que la propuesta de Polonia sea sostenible” ha puntualizado John Kirbysecretario de prensa del Pentágono.

La inesperada oferta de Polonia, de hecho, parece haber tomado por sorpresa incluso el propio gobierno de Estados Unidos. Y es que tanto Washington como la OTAN han rechazado reiteradamente enviar ningún tipo de avión de combate a Ucrania, una medida que temen que Moscú interpretaría como declaración de guerra y que incluso podría abrir la puerta a una escalada nuclear. Esta prudencia, sin embargo, es contraria a los designios de Kiev, que ha pedido en varias ocasiones que los países occidentales envíen aviones de combate al país y que establezcan una zona de exclusión aérea. Moscú, por su parte, ya ha avisado de que los países que cedan espacio operativo a la aviación ucraniana podrían ser considerados como participantes del conflicto.

Ante esta circunstancia, y tras la negativa de Washington, parece que Varsovia también se ha acabado echando atrás de su propia propuesta. Esta mañana, el vice-ministro de Asuntos Exteriores polaco, Pawel Jablonski, ha explicado en una entrevista en la emisora ​​Polskie Radio 1 que el gobierno polaco debe priorizar su seguridad a la hora de considerar el envío de aviones de combate a Ucrania. “No puede ser que Polonia, en tanto que el único miembro de la OTAN en nuestra región, haya de asumir todo el riesgoy que el resto de países no tengan que compartirlo o bien compensarnos de alguna forma”, ha explicado.

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