Han pasado más de 25 años desde la boda de Rocío Jurado, apodada como “La más grande” y el aclamado torero José Ortega Cano. Este fue un día inolvidable para España, y recientemente, se han revelado varios detalles que pocos conocían sobre esta boda.

Fue ese 17 de febrero de 1995 en el que Rocío Jurado contrae matrimonio por segunda y última vez en su vida. Pudo hacerlo en frente de toda España, ya que la boda fue transmitida a nivel nacional. Así que, hablaremos de las curiosidades recopiladas por la revista ¡Hola! de este gran día.

Preparación de Rocío Jurado

Es normal que el día de la boda de cualquiera, las novias sean puntuales, este no fue el caso de Rocío Jurado ya que llegó tarde a la ermita una hora y media. Al parecer, esto se debió a que la novia no podía decidirse entre los tres vestidos que le hicieron totalmente personalizados.

Eso si, Rocío Jurado compuso su tardanza con una entrada magistral. Acompañada de la mano de su hermano, Amador Mohedano quien también fue su padrino, en un coche tirado por cuatro caballos. Igual que su primera boda, el vehículo era conducido por Alfonso León Sánchez.

Vídeo de Vanitatis: Boda de Rocío Jurado y José Ortega Cano

Atuendo de Rocío Jurado

Sin duda, Jurado lucía hermosa con su vestido de novia, el cual fue confeccionado por el modisto colombiano Carlos Arturo Zapata.

Mientras, fueron su hermana Gloria Mohedano y su cuñada Rosa Benito, las encargadas de vestir y peinar a Rocío Jurado. La cual fue con el cabello recogido en una red goyesca de seda y perlas que combinaba con el trapo nupcial de color blanco.

Ceremonia

Cuando llegó la hora de la boda, se notaba lo nervioso que estaba Ortega Cano, pues Rociito tuvo que indicar en cuál dedo debía colocarle la alianza.

Curiosamente, Rocío Jurado decidió jurarle felicidad eterna al torero, en lugar de fidelidad eterna, como es usual. Sea como sea, parece que al final ella pudo cumplir con ambas promesas.

Recepción de la boda

Después de la boda, tendría lugar el baile y la fiesta que duraría hasta altas horas de la madrugada, Rocío Jurado decidió sustituir su aparatoso vestido de novia por otro muy similar con el fin de facilitar su movimiento en la pista. Un atuendo que también fue diseñado por Carlos Arturo Zapata.

Fue en una de esas carpas donde varios invitados tuvieron que presenciar la boda usando un televisor gigante, ya que de los 1500 invitados que habían, solo 200 de ellos cabían en la ermita.

Además, una tercera carpa fue destinada para surtir el almuerzo que los invitados comerían ese día, el cual incluía un buffet con mariscos, melón, lomo a la brasa y, obviamente, la tarta nupcial

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