Antonio Montero y Lidia Lozano han protagonizado uno de los momentos más tensos de la tarde. La paciencia de Lydia Lozano ha llegado a su límite y ha cargado contra Antonio con frases como: “Has estado 15 años firmando lo que hacían otras personas” o “Ha hecho muy pocos reportajes en su vida”

Poco ha faltado para que Lydia Lozano  abandone el plató de Sálvame en la tarde del lunes.

Su paciencia ha llegado al rojo vivo brutal enfrentamiento con Antonio Montero en plena colera, en el que se han intercambiado duras palabras y frases demoledoras.

La colaboradora ha explotado y ha sentenciado en un duro enfrentamiento:

“¡Tú eres un mierda de tío, hombre!”

Antonio Montero y Lydia en plena batalla.

lydia lozano plato salvame con antonio montero

Lydia Lozano ha sido la protagonista de toda la semana por varios motivos. Entre ellos, cargó contra Antonio David tras decir que su hija y su madre habían tenido contacto a pesar de no tener relación.

Mientras se vieron las negaciones por parte del colaborador, por parte de los implicados, Lydia seguía empeñada en la veracidad de información, hasta que finalmente se desenmascaró toda la mentira.

Mientras se discutía de la polémica, Lydia ha estallado mientras Antonio Montero le recriminaba duras palabras como  “muy pocos reportajes en su vida”.

“¡No! ¡No! ¡No! ¡No!”, gritaba Lydia respondiendo que podría enseñarle los artículos.

El colaborador matizaba y soltaba una bomba:  “Has estado 15 años firmando lo que hacían otras personas”.

lydia lozano

“Esto no te lo voy a consentir ¡Tú eres un mierda de tío!”,  Lydia ha explotaba y hacía el amago de irse del plató mientras perdía los nervios.

La colaboradora alterada seguía: “Estoy perdiendo los nervios, he trabajado con los mejores ¡Vete a confesarte porque estás mintiendo”.

¡Vete a confesarte! le decía Lydia mientras el público aplaudía.

Antonio continuaba defendiendo sus palabras argumentando que «no lo estaba diciendo el», y que realmente no había entendido bien lo que había querido decir.

Un enfrentamiento que ha ido suavizándose a lo largo de la conversación mientras Lydia seguía también defendiendo su postura al grito de «Que verguenza!»

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here