Anabel Pantoja, quien ha limitado su participación en el programa debido a la operación de emergencia de su pierna (peroné), no se escapó del circulo de disgusto de sus compañeros tras caer en una trampa (si es que se le puede llamar así) por parte de uno de los miembros del equipo. En consecuencia, la hizo pasar un incómodo momento, aun estando su cama.

Resulta que Anabel mantuvo una conversación indiscreta como una de las compañeras de “Sálvame”. Pero, siendo incauta, olvidó que “todo lo que diga podría ser usado en su contra” … y así fue. En este sentido, la conversación fue grabada y filtrada en la transmisión en directo de Sálvame.

«La incauta Anabel»

Anabel Pantoja cometió un error de principiante del cual se lamentará por un buen tiempo.

Frecuentemente, se ha visto que los colaboradores de Sálvame se venden unos a los otros para mantener su perfil alto en el programa y evitar que los señalen por bajo rendimiento. Por eso procuran cuidarse las espaldas.

Pero Anabel habló de más por teléfono. Hizo mención a varios aspectos de su familia, pero la peor parte tiene que ver con la indiscreción que involucra a su amiga Belén Esteban.

Entre varias cosas, Anabel expresó que no quería hablar más de su familia. No obstante, también lanzó varias frases muy ofensivas contra el resto de sus compañeros de tertulia. Quién más se decepcionó fue Belén. En primera instancia, por ser su amiga íntima, pero también porque tocó un tema sagrado para ella, como lo es su hija, Andrea Janeiro.

 «Cuando se habla de la hija de Belén Esteban, no se habla…Estoy muy disgustada. Mi hija no se dedica a esto y a mi hija no se la nombra”.

Esto lo decía Belén Esteban mientras la Pantoja estaba en otra línea escuchando. Añadía que no le iba decir nada porque son amigas, pero lo que dijo de su hija no es cierto.

La parte que más afectó al corazón de la sevillana fue cuando Belén le dijo: “Me ha dolido que esto venga de ti… «

Anabel furiosa

Pantoja, al saber en lo que estaba metida, mostraba excesiva tensión en el cuerpo. Era una mezcla de enfado, tristeza y pena lo que se evidenciaba.

De repente empezó a llorar, ya que no se esperaba que pudiera ser víctima de una traición de este tipo que, al mismo tiempo, la pusiera contra sus compañeros en un momento en que debería estar en pleno reposo.

La sevillana lanzaba puntas, diciendo que tenía un «día de perros por culpa de mis directores». No le quedó otras que pedir perdón. Sobre todo, a Belén, a quien tiene especial aprecio, señalando que podrían hablar después en un ambiente más tranquilo.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here