Francisco Mirófundador y ex-propietario de la cadena de tiendas de electrodomésticos Miróha aceptado dos años y medio de prisión por haber falseado las cuentas de la empresa para aparentar solvencia y conseguir créditos y mercancías de sus proveedores, antes de presentar un concurso de acreedores. En una sentencia de conformidad, la Audiencia de Barcelona le condena por los delitos de falsedad contable y levantamiento de bienes. Francesc Miró pactó una rebaja de pena con la fiscalía y las acusaciones después de haber pagado medio millón de euros a los acreedores y proveedores para reducir el perjuicio causado.

La sentencia también condena a la esposa del empresario como cooperadora necesaria del delito de levantamiento de bienes, por la compra del 50% de la propiedad de la vivienda familiar a su marido para evitar que su parte del inmueble sirviera para pagar las deudas pendientes. La Audiencia de Barcelona debe decidir ahora si suspende el ingreso en prisión de Miró, como ha pedido la defensa. La fiscalía no se opone, pero sí lo hace la acusación particular ejercida por Applia Españapatronal del sector de los electrodomésticos.

Según la sentencia, Miró era administrador único y partícipe del 99% del capital social de la cadena de tiendas Establiments Miró SL, sociedad que desde 2007 contrató múltiples servicios financieros con CaixaBank, entre ellos pólizas de crédito para cobertura de riesgos comerciales, y confirming para la gestión de pagos a los proveedores. Todas las operaciones fueron objeto de una evaluación de riesgos que se basó en las cuentas cerradas a 31 de enero de 2010 –que reflejaban un patrimonio neto de 69,3 millones de euros, cuando en realidad era de 91 millones negativos– y el balance provisional del ejercicio 2011.

De hecho, Establiments Miró solicitó el concurso voluntario de acreedores el 18 de mayo de 2011 y, cinco años después, se dictó sentencia que declaraba culpable el concurso y situaba a Francesc Miró como responsable de la contabilidad y de las irregularidades detectadas , añade la sentencia.

La falsa solvencia que reflejaban las cuentas de la empresa fue la que motivó la aprobación de las entidades crediticias solicitadas, pero, añade la sentencia, la realidad económica de Establiments Miró era muy distinta. Según el tribunal, Miró elaboró ​​una contabilidad totalmente diferente a la reala espaldas del director financiero de la firma y del jefe administrativo, con el fin de obtener financiación y suministro de mercancías, y con pleno conocimiento que no podrían hacer frente a la devolución de los créditos y productos financieros ni al pago de las mercancías. En total, el perjuicio causado a Caixabank por las operaciones financieras fraudulentas fue de 12,1 millones de euros el 30 de agosto de 2011.

Esta contabilidad ficticia, dice la sentencia, también fue utilizada para aparentar solvencia frente a las empresas suministradoras de electrodomésticos Miró, lo que causó un perjuicio de cerca de 8 millones de euros en la Asociación española de fabricantes de electrodomésticos de línea blanca y la Asociación española de fabricantes de pequeños electrodomésticos.

En 2009, consciente de las deudas contraídas y en un plan preconcebido con su esposa, dice la sentencia, Miró la nombró administradora única de la firma y, en concepto de ampliación de capital, aportó el inmueble que constituía su vivienda familiar, «evitando así que el acusado pudiera responder personalmente o como avalista de las operaciones financieras y mercantiles descritas». «De esta forma, el acusado constituyó una situación de insolvencia y eludió el pago de las deudas, resultando infructuoso el concurso voluntario tramitado ante el juzgado de lo mercantil», concluye la Audiencia.

El 12 de julio de 2019, Miró vendió sus participaciones de la sociedad a su esposa, quedó como único titular de la vivienda familiar.

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