El acusado de difundir en la red la fabricación de armas caseras asegura que todo era "ficción"

​El vecino ha declarado que las armas "no eran de verdad", ya que los vídeos estaban "editados y manipulados con efectos especiales" con el único fin de "entretener y conseguir más reproducciones"
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El vecino de Marmolejo, A.C.M., de 48 años, detenido en febrero de 2016 por fabricar armas caseras y difundir sus destrezas en un canal propio de Internet ha declarado en el juicio que las armas "no eran de verdad" y que todo era "ficción" ya que los vídeos estaban "editados y manipulados con efectos especiales" con el único fin de "entretener y conseguir más reproducciones".

Estas han sido las declaraciones para defenderse de la acusación de tenencia ilícita y fabricación de armas de fuego por los que el Ministerio Fiscal le reclama cinco años de prisión. Ha añadido que las armas de fuego fabricadas "ni funcionaban ni eran operativas" y ha calificado los vídeos como "fantasmas" y de "entretenimiento" cuya finalidad era "llamar la atención" para lograr más reproducciones. 

"La gracia de los vídeos era que llamaran la atención y se viralizaran para así conseguir más reproducciones" y de paso obtener más ingresos ya que, según el Ministerio Fiscal, su canal propio en Internet le reportó casi 48.000 euros. De hecho, A.C.M. ha señalado que buscó a un conocido para que los tradujera al árabe y así "dar a conocer mi canal a otra parte del mundo" de donde se podía asegurar un mayor número de visualizaciones. 

Por este caso, A.C.M. pasó ocho meses en prisión preventiva y quedó en libertad provisional por orden del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número tres de Andújar con la condición de que cerrara su canal y retirara los archivos de la red. A día de hoy, el canal sigue abierto y cuenta con 959.585 suscriptores, aunque eso sí ahora se limita a vídeos y tutoriales para fabricar 'armas de juego' como pistolas lanza dardos o ametralladoras de gomitas.

Además de los cinco años de prisión, el Ministerio Fiscal ha pedido el decomiso de todas las armas intervenidas así como los casi 48.000 euros de ganancias obtenidas por la difusión de los vídeos en su canal propio de Youtube. 

En este sentido, el fiscal recoge que "con el propósito de dificultar la trazabilidad de los ingresos que generaba su actividad delictiva" los recibía en una cuenta bancaria a nombre de su hija. El responsable policial de la investigación ha destacado en su declaración que "el peligro potencial era muy grande" ya que se estaba facilitando material que podía servir de base para cualquier atentado terrorista o agresión a una tercera persona. Ha reconocido que las armas de fuegos intervenidas estaban desactivadas porque les faltaban algunas piezas, pero ha insistido en que "las armas son armas aunque estén desactivadas". 

Los peritos han coincidido también en que los restos encontradas en los dispositivos fabricados por el acusado presentaban restos de fulminantes de cartuchos y parafina infamable, aunque también han señalado que lo que les llegó a ellos eran piezas sueltas y que como tal, en el caso de las de fuego, no las catalogarían como armas reales ya que estaban incompletas y no se pudo probar su funcionamiento real. 

La fiscal ha mantenido su calificación en un juicio que ya ha quedado visto para sentencia. Para el Ministerio Público, los hechos en su conjunto "tienen una peligrosidad inusual", de ahí que insistido en solicitar una condena de cinco años de prisión. La defensa ejercida por Luis Carlos Pérez se ha centrado en pedir la libre absolución por entender que no se puede condenar a alguien por unos vídeos que son "una ficción y que están hechos con efectos especiales". 

Ha destacado que ni siquiera se ha ido en contra del canal de Youtube donde se colgaban los tutoriales y que en cualquier forma el caso no debería haber ido más allá de una sanción administrativa por la fabricación de armas blancas, en su mayoría prohibidas. 


LA INVESTIGACIÓN 

Según recoge el escrito del Ministerio Fiscal al que ha accedido Europa Press, la detención de este vecino de Marmolejo y la causa abierta contra él se enmarca en las "investigaciones dirigidas a la prevención de actividades relacionadas con el terrorismo que pudieran utilizar Internet como medio de difusión". A A.C.M. se le acusa por la Fiscalía de publicar vídeos "en los que fabricaba de forma casera o artesanal armas ilegales y prohibidas a la vez que explicaba los pasos y procedimiento a seguir para su fabricación, haciendo demostraciones de su correcto funcionamiento una vez construidas, todo ello sin disponer de licencia de armas y de cualquier tipo de autorización para fabricarlas".

En febrero 2016, la Policía Nacional intervino a A.C.M., además de numeroso armamento, documentación detallada con las medidas de seguridad de la valla que separa España de Marruecos, según informó en su día la propia Policía. Algunas de las armas, según la Policía, eran diseñadas específicamente para que no pudieran ser detectadas en los sistemas de seguridad de aeropuertos y otras instalaciones. 

En los registros realizados, los agentes se incautaron de diversas armas prohibidas, precursores de explosivos y diversos documentos entre los que destaca uno con información detallada con las medidas de seguridad de la valla que separa España de Marruecos. La investigación comenzó en noviembre de 2015 cuando se recibió una denuncia a través de la página web oficial de la Policía Nacional alertando de que en determinados perfiles de redes sociales se estaban difundiendo vídeos con contenido explícito acerca de cómo fabricar armas. El contenido de los mismos fue examinado de manera exhaustiva por los agentes, centrándose principalmente en aquellos que contenían actividades relacionadas con la fabricación de diferentes tipos de armas, tanto de fuego, como prohibidas.

Algunas de estas armas eran diseñadas específicamente para que fueran indetectables a la hora de pasar determinadas medidas de seguridad en instalaciones como aeropuertos o estaciones de transporte. Fruto de las pesquisas los agentes realizaron dos registros en la localidad jiennense de Marmolejo, donde se incautaron de diverso material, como armas prohibidas, piezas fundamentales de armas de fuego, precursores de explosivos, un lanzagranadas artesanal, una pistola eléctrica, ballestas metálicas, navajas indetectables para sistemas de seguridad, una olla exprés, cuatro arcos metálicos, un fusil simulado, varios láser y placas de matrícula sustraídas. 


OTRA CAUSA PENDIENTE 

No es la única vez que A.C.M. se sentará en el banquillo de los acusados. Aunque este martes se le juzga por los hechos que llevaron a su detención en 2016, A.C.M. tiene otra causa pendiente similar que llevó a su detención en julio de 2013 y que todavía, a pesar de ser más antigua, está pendiente de juzgar, aunque ya se ha fijado el juicio para febrero de 2018. Por los hechos de 2013, el Ministerio Fiscal le reclama otros cinco años de prisión como presunto autor de los delitos de tenencia ilícita y fabricación de armas de fuego.