Jaén en Común también acusa al alcalde de "conseguir a cualquier precio la mayoría"

​El portavoz de la formación, Manuel Montejo, critica la actuación de Javier Márquez con la contratación de la secretaria de la concejal Salud Anguita "que legalmente no puede volver a tener personal a su servicio"
|

Tras conocer los últimos contratos de personal asignados a la Alcaldía, Jaén en Común considera que se ha llegado a un punto de no retorno, nunca visto antes en el Ayuntamiento de Jaén, en cuanto a la alteración de la voluntad democrática expresada en las urnas. Para su portavoz, Manuel Montejo, “se ha producido una deriva, en la que todo vale, que dice mucho de la voluntad democrática del Alcalde de Jaén y de su empeño en conseguir a cualquier precio una mayoría absoluta que no le fue dada por la ciudad de Jaén”.


Montejo

Jaén en Común "respeta todo tipo de alianzas y acuerdos que en el marco de la acción de gobierno puedan realizar el Equipo de Gobierno y cualquier grupo o concejal del Ayuntamiento", pero entiende que "existen unas reglas que por el bien del respeto democrático y de la imagen del propio Ayuntamiento nunca hay que traspasar. De esta manera, es ética y políticamente reprobable el utilizar un puesto de trabajo, tanto cuando se elimina, como ocurrió hace meses, como cuando se crea ad hoc, para asegurarse el voto en un pleno". 

Manuel Montejo ha señalado que "sin valorar cuestiones personales, que deberían resumirse en que nunca se debió despedir en primer lugar a una trabajadora como resultado de una negociación política en busca de la mayoría absoluta, no puede consentirse que se contrate bordeando la ley a una persona adscrita a Alcaldía pero que no va a trabajar en Alcaldía sino para una concejala que legalmente no puede volver a tener personal a su servicio."

JeC considera que existe un marco político en el que el Alcalde de Jaén legítimamente puede llegar a un acuerdo con los concejales o los grupos de la oposición para realizar la actividad de gobierno que considere adecuada, siempre que sean públicos y las contrapartidas sean políticas. Pero lo que un Alcalde de Jaén no puede permitirse, y en ello se juega algo más que su prestigio, como es el buen nombre del Ayuntamiento, es que la contrapartidas sean de índole personal, utilizando para ello el trabajo de las personas, y además en unos términos que vulneran de facto la ley, ya que suponen en la práctica un aumento de los derechos económicos y políticos que le hubiesen correspondido a la concejala no adscrita de permanecer en el grupo del que procedía, algo no permitido por la Ley Orgánica de Régimen Electoral General. Para JeC, si estos acuerdos no se hacen de manera pública y transparente, es simplemente porque esconden una política para una minoría, que no defiende el interés general de la ciudad, el empleo ni los servicios públicos.

En palabras de Manuel Montejo “estamos ante un proceso en el que se intenta normalizar un ataque frontal al resultado de las urnas, en el que hemos visto desde subidas de sueldo, hasta nombramientos no justificados, pasando por un infantil "juego de la silla". Y se culmina ahora bordeando la ley, con un contrato que encubre el trabajo real que se va a prestar. En todas las décadas de injusta y desastrosa política de personal que ha sufrido este Ayuntamiento, nunca se había visto algo parecido, por cuanto supone una contraprestación directa a una aliada política, en lugar de hacer un acto público de acuerdo de gobierno con todos aquellos miembros de la corporación que apoyen la política del Equipo de Gobierno.”

Jaén en Común exige las oportunas explicaciones y que se dé marcha atrás en esta espiral de aceptación de las más reprobables acciones políticas, por el bien del Ayuntamiento de Jaén.