El árbitro se viste de papá Noel para regalar los tres puntos al Malagueño

​Por la mínima y en el minuto 80, el filial del Málaga CF se llevó el duelo adelantado de la jornada 20 del Grupo IX de la Tercera División. El colegiado pitó una pena máxima que nadie vio.
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Con mucha polémica perdió ayer el UDC Torredonjimeno en casa ante el Atlético Malagueño. En un partido muy igualado, donde ambos equipos pudieron anotar, el protagonismo pasó hacia el colegiado del encuentro. En el minuto 80, Cantón Martos decantó la balanza para los malagueños tras indicar una pena máxima que nadie entendió. La infortunada acción imposibilitó sumar un punto importante a los jienenses y alzó al Malagueño hasta el coliderato.


Empezó el partido el Torredonjimeno con una gran sorpresa. Su reciente fichaje procedente del Baeza, Carrilo, saltó como titular. El delantero fue constantemente buscado durante la primera mitad y dejó muy buenas sensaciones en cuanto a la lucha ofrecida. Sobre el césped, 22 jugadores dispuestos a despedir el año con los tres puntos en el bolsillo. Las primeras ocasiones serían del nueve tosiriano, todas bien despejadas por el meta Aarón. La más clara, un chut de volea que obligó al guardameta ha realizar una gran intervención.


Los jóvenes malagueños no se achantaron y ellos también dispusieron de sus oportunidades. No estaban ocasionando tanto peligro como los locales pero si dispusieron de la mejor ocasión. Su extremo se plantó ante Juanma pero su chut fue muy defectuoso. Antes del descanso, Joselillo puso el "uy" en la afición del Matías Prats cuando su cabezazo se acabaría estrellando contra el poste. Al descanso, cero a cero.


A la vuelta de los vestuarios, la dinámica del encuentro no cambió en exceso. El Torredonjimeno seguía peleando todos los bales y Joselillo y Carrillo ponían contra las cuerdas al Malagueño. Los visitantes también dispusieron de dos ocasiones pero Juanma no se sintió acosado y pudo intervenir bien.


En el minuto 80, llegó la clave del encuentro. Un jugador del Malagueño se internaba en el área tosiriana y tras ser presionado se paraba al escuchar el silbido del colegiado. Cantón Martos señaló hacia el punto de penalti y la locura se apoderó de jugadores y aficionados locales. En las protestas, una lluvia de cartulinas cayó sobre el Matías Prats. Chumilla, su delegado y preparador físicos acabarían siendo expulsados. Tras un tiempo parada, Luis Muñoz convertiría el penalti. El partido se acabó y la impotencia era notable ante la actitud arbitral.