El PSOE exige la intervención en el edificio de la Escuela Infantil Cervantes

La Dirección reclama a la Concejalía la estanqueidad de ventanas y puertas para evitar las ratas y el arreglo de los tejados para que no haya afecciones a las aulas y zonas comunes del edificio​.
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El PSOE exige al alcalde, Javier Márquez, la urgente intervención en el edificio de la Escuela Infantil Cervantes, en muy precaria situación. El personal realiza a diario su trabajo entre humedades, falta de mantenimiento e incluso la presencia de roedores en la planta baja.


La viceportavoz socialista en el Ayuntamiento de Jaén, Mercedes Gámez, y la concejala María Isabel Lorite, han visitado esta mañana el centro, al que acuden a diario 50 niños, y han conocido el estado en el que se encuentran algunas de las instalaciones de la mano de la directora, Milagros Arenas. El personal se queja de que el Ayuntamiento no arregla el tejado como se les prometió, una obra con la que se solucionarían las humedades de los pasillos, zonas comunes de juegos e incluso las aulas donde duermen los menores. “Las limpiadoras trabajan constantemente para que el servicio que se presta sea impecable, pero aquí hablamos de la imagen que da el Ayuntamiento con esta situación”, se quejan.


Lorite explica que la Dirección ha remitido periódicamente a la Concejalía de Asuntos Sociales informes con fotografías que muestran cómo el agua entra por las puertas y ventanas del centro y se filtra por las paredes en días de lluvia. Hasta el momento no han obtenido respuesta con la fecha de inicio de las obras. “Y la situación va empeorando”, coincide con la directora. La concejala lamenta que sea el personal del centro el que, además de encargarse de su trabajo, una labor que ha convertido a esta guardería en una de las mejor valoradas de Jaén, tenga que velar por el mantenimiento constante y el parcheo del edificio. “Hacen el trabajo del Ayuntamiento, que mira para otro lado en lugar de cumplir con su obligación con este centro, del que debería sentirse orgulloso como los cientos de padres que han tenido aquí a sus hijos”.


Las obras del exterior, inacabadas y abandonadas desde hace casi un año han motivado además que se haya tenido que extremar el trabajo de la empresa contratada por el centro para controlar a los roedores. “Las obras del exterior no se han acabado y por las ventanas y las puertas, que no son estancas por la antigüedad que tienen, entran las ratas. Hemos extremado las precauciones para garantizar la tranquilidad absoluta de los padres pero el Ayuntamiento ha minimizado nuestras quejas en este sentido”, dice la directora.


“Por mucha protección que tenga el edificio, se trata de mantenimiento diario, una competencia municipal, que la concejala de Asuntos Sociales no eche balones fuera ni diga que no hay dinero para una adecuación básica del centro. Estamos hablando de niños. Les pedimos responsabilidad”, sostiene.