El 112 gestiona 227 incendios en vivienda de enero a noviembre, un 21,4% menos que el año pasado

​Durante la misma fecha en 2017 el número de incidencias gestionadas fueron de 289
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El Centro de Coordinación de Emergencias (Cecem 112) de Jaén ha gestionado en lo que va de año, de enero a noviembre, 227 incendios en viviendas en la provincia de Jaén, lo que supone una bajada del 21,4 por ciento respecto a 2017, cuando fueron 289 los gestionados.

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Según ha informado el 112, servicio adscrito a la Consejería de Justicia e Interior de la Junta, los incendios en domicilio en la provincia jiennense han significado el 6,91 por ciento del total de avisos de esta índole coordinados en la comunidad que han alcanzado los 3.288. Jaén ha sido, además, la provincia andaluza en la que más ha descendido el número de casos. A falta de los datos finales del periodo anual, los meses en los que se han concentrado la mayoría de las incidencias por fuego en casa han sido los invernales: enero (42), noviembre (38) y febrero (25). 


La bajada de temperaturas propicia el uso de calefactores y braseros que marcan un punto de inflexión en la gestión de este tipo de emergencias que también abarcan los fuegos de cocina, en aparatos eléctricos o los motivados por los descuidos con cigarillos y otros focos de calor. La provincia jiennense, con esos 227 fuegos, se ha situado entre las cuatro provincias con menor número de incendios en domicilio junto a Huelva (260), Córdoba (217) y Almería (200). 


En el lado contrario se ha posicionado Sevilla (952), seguida de Málaga (596), Cádiz (448) y Granada (388). El descenso en el número de casos atendidos en lo que va de 2018 contrasta con el repunte registrado en otros ejercicios. Desde el centro coordinador se insta a no bajar la guardia y ante la llegada del invierno y la bajada de temperaturas, con el consiguiente aumento en el uso de aparatos de calefacción y braseros, se ofrece consejos de autoprotección para prevenir incendios y saber cómo actuar en caso de que se produzcan. 


RECOMENDACIONES 

En primer lugar, es conveniente recordar que ante una emergencia es necesario mantener la calma y llamar rápidamente a teléfono de emergencias 112 para poder movilizar a los operativos. Para ello, es fundamental explicar correctamente qué ocurre y dónde y mostrarse colaborador en todo momento con el gestor de llamadas dando respuesta a todas sus preguntas. 


Para prevenir incendios en domicilio es fundamental hacer un buen uso y mantenimiento de los aparatos de calefacción. Los braseros, radiadores o cualquier electrodoméstico de calefacción se colocarán siempre lejos de las cortinas o visillos para evitar que prendan. En las casas donde haya menores, es muy importante que los niños no jueguen ni estén cerca de los focos de calor, porque en un descuido pueden provocar un accidente (esta recomendación también es válida para animales domésticos). 


Si se usa una calefacción que desprende gases o un brasero de picón (o cisco), la habitación tiene que estar siempre bien ventilada, de esta forma, si existe una mala combustión evitaremos la acumulación de monóxido de carbono, un gas que en altas concentraciones puede llegar a ser letal. 


También es importante revisar el estado de los enchufes e interruptores; no abusar de las alargaderas y enchufes múltiples, así como emplear los enchufes con toma de tierra para aquellos electrodomésticos que lo precisen, como planchas o calentadores portátiles. 


Es muy útil tener en casa un extintor y conocer su manejo para actuar de forma rápida. Otras medidas preventivas que se pueden llevar a cabo es evitar que se acumule grasa en hornillas y campanas extractoras y no guardar productos de limpieza, líquidos inflamables y bolsas de plástico cerca de fuentes de calor de la cocina: fogones, hornos o calentadores. Respetar la fecha de caducidad de las conducciones de gas, mantener en buen estado las uniones y no obstaculizar las rejillas de ventilación son también gestos que ayudarán a evitar sustos en las casas. 


Al igual que las cocinas, los garajes y trasteros son focos potenciales de incendios porque en ellos se suele guardar productos disolventes, quitagrasas, pinturas... por lo que son zonas a las que se debe prestar mayor atención. 


CÓMO ACTUAR EN CASO DE INCENDIO 

Si, a pesar de todas las precauciones se produce un fuego en casa, hay que intentar salir del inmueble con celeridad, pero sin perder el control, lo más importante es ponerse a salvo por lo que, bajo ningún concepto hay que pararse a recoger objetos personales. Es importante que mientras se sale de la casa se cierren todas las ventanas y las puertas que se pueda y, una vez fuera, entregar la llave a algún efectivo de bomberos. 


El humo acumulado puede dificultar la visibilidad e impedir respirar bien; si se da este caso, lo mejor es gatear lo más cerca del suelo. Antes de abrir cualquier puerta, es crucial comprobar que no está caliente y que no sale humo por las rendijas, si es así, no debe abrirse porque el oxígeno alimentaría las llamas y empeoraría la situación. Si se está en una planta superior, se bajará por las escaleras, a no ser que en el hueco haya humo.


En todo caso, nunca se usará el ascensor. Si la magnitud de las llamas impide la salida del inmueble, se deben cerrar todas las puertas que haya entre el fuego y el lugar donde se esté y refugiarse en una habitación próxima a la calle, para poder llamar la atención al exterior y que los operativos de emergencia puedan realizar el rescate. 


Es muy recomendable, siempre que se pueda, humedecer alguna prenda de ropa y colocarla en las rendijas para evitar que el humo pase a la estancia en las que se esté. Dar la voz de alerta es primordial: llamar al 112 para solicitar ayuda y pedir socorro por una ventana o balcón con algún pañuelo o prenda de color que haga visibles a los operativos de emergencia. Si las llamas nos alcanzan y prenden la ropa, no hay que correr sino tumbarse en el suelo y rodar sobre uno mismo para apagarlas. 


SIMULACIONES 

Las personas que viven en una misma vivienda deben acordar una serie de prácticas y pautas de comportamiento que pueden ayudar a salvar vidas en caso de incendio. Así, es importante que todos los miembros concreten un plan de salida en caso de incendio y una zona de encuentro en el exterior. Si se produce un fuego en casa, se debe comprobar que todos los ocupantes de la vivienda están en esa zona de encuentro. 


Además, todos deben conocer la ubicación de las llaves de rejas abatibles para poder huir en caso necesario. Si hay niños y menores de edad en casa, una buena idea es realizar pequeños simulacros, como si de un juego se tratara. Algunas escenas vistas en series y películas (gatear mejor que andar, humedecer ropa y colocarla en las rendijas de las puertas o sacudir un pañuelo rojo por la ventana para llamar la atención de los servicios de rescate) son prácticas sencillas y reconocibles para los niños que pueden ayudarles a salvar vidas en caso de emergencia real.