Experta de la UJA destaca el "papel fundamental" de la universidad para avanzar en el envejecimiento digno

​Si la universidad quiere cumplir la función para la que fue creada, tiene que dar respuesta a lo que la sociedad demanda y no ir a remolque de los cambios
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La catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén (UJA) Yolanda de la Fuente ha destacado el "papel fundamental" que la universidad tiene para avanzar en un envejecimiento digno, "no sólo porque tiene que formar a los alumnos que serán los profesionales del mañana", sino también para transferir conocimiento, investigar y "ser motor de ese cambio".



Yolanda de la fuente



De la Fuente, también consultora internacional del Banco Mundial, será ponente en la primera jornada del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia que la Fundación Ageing Lab organiza los días 27 y 28 de septiembre en Jaén. A su juicio, según ha informado en una nota la entidad organizadora de este foro, si la universidad quiere cumplir la función para la que fue creada, tiene que dar respuesta a lo que la sociedad demanda y no ir a remolque de los cambios. 


Por eso, debe investigar, detectar cuáles son esas necesidades y oportunidades. "Si actúa, no solamente desde el punto de vista formativo, sino además desde el punto de vista de la responsabilidad social, tiene que estar al frente de esos cambios, liderarlos y ser capaz de transformar la formación a lo que verdaderamente va a demandar la ciudadanía", ha afirmado. 


En este sentido, ha considerado que "no sirve ya formar al alumnado con unos métodos de aprendizaje clásicos y en conocimientos estancos", de modo que existe la oportunidad de participar en congresos y comités científicos, abrir las puertas de la universidad y traer ese conocimiento de la calle hacia el aula para compartirlo con los alumnos. 


 De la Fuente ha explicado que "el envejecimiento digno se puede resumir en algo muy sencillo: la dignidad implica felicidad" y es muy importante unir ambos conceptos, ya que "se trata de llegar a la vejez y vivirla de una forma positiva". Para la experta, "en la actual atención a la dependencia hay mucho que hacer" y ha aludido a la crisis como "un punto de inflexión". "Teníamos una ley magnífica, pero creo que también faltaba saber cómo llevarla a cabo desde el punto de vista de la financiación", ha dicho. 


PROMOCIÓN DE LA AUTONOMÍA 


Al hilo y tras señalar que se cuenta con "un buen marco de atención y unas buenas herramientas", ha defendido la necesidad de seguir avanzando tanto en la atención a la dependencia, como en el "paso anterior", en la promoción de la autonomía desarrollando "líneas que se quedaron atrás por la crisis y herramientas que aparecían en la propia ley", como la asistencia personal o de las unidades de respiro. Ha comentado, por otro lado, que la sociedad va tomando conciencia sobre el envejecimiento en la medida en que las personas van tomando conciencia de la edad que van cumpliendo. 


Ha abogado, además, por "dar una nueva respuesta, ya que con las personas mayores ya no funcionan las respuestas clásicas" y "hay que concienciar a todo el mundo de ese nuevo perfil". Al respecto, ha afirmado que se debe "conocer bien a las personas a las que se va a atender", de ahí que tanto el perfil como los roles son cuestiones muy relevantes. Así, no se trata únicamente de las personas mayores, sino también de qué papel quieren jugar, punto en el que ha defendido que "tienen que ser agentes de transformación social". "Por eso hay que conocer bien ese perfil y comprobar que se trata de personas con estudios, que conocen y utilizan las tecnologías, en el que las mujeres han participado en el mercado laboral y, sobre todo, quieren participar y ser protagonistas en la sociedad en la que viven. Es una nueva ciudadanía a la que la sociedad debe intentar atender en esos retos que ya están presentes", ha apostillado. 


PUNTA DE LANZA EN INNOVACIÓN Y TRANSFERENCIA 


Así las cosas, ha valorado la próxima celebración del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y ha situado a la Fundación Ageing Lab como "punta de lanza en Andalucía en innovación y en transferencia de conocimiento, sobre todo en temas de envejecimiento y dependencia". La catedrática ha indicado que esa labor, sumado al hecho de que este segundo congreso recoge los retos planteados en el primero, celebrado en 2016, "está creando mucha investigación, mucha innovación y, ante todo, futuras líneas de trabajo en la universidad, que no puede dar la espalda a lo que está sucediendo". "La universidad tiene que recoger y transferir todo ese conocimiento para que nos sea útil. La universidad es como una especie de máquina que se nutre con congresos de este nivel para seguir avanzando en la línea del envejecimiento digno y positivo", ha concluido.