Hacienda da un aviso al Ayuntamiento de la capital para realizar un plan de ajuste

​El Gobierno Central exige estas medidas antes del 20 de abril o activará el procedimiento para retener sus ingresos y pagar directamente a los proveedores
|

El Ministerio de Hacienda ha enviado cartas a 14 entidades locales advirtiéndoles de que, o corrigen el elevado nivel de morosidad en que incurrieron en 2017, o intervendrá sus ingresos para pagar directamente a los proveedores. Jerez, Jaén y Parla son el paradigma de la mala gestión. Sus alcaldes se embarcaron en proyectos megalómanos durante los años previos a la crisis y no lograron sortearla cuando todo se vino abajo en 2008. Los gobernantes dejaron unas ciudades endeudadas y tardaron varios años en acometer los ajustes necesarios. Una década después se les siguen atragantando sus finanzas. La mayoría de los actuales alcaldes no tienen nada que ver con el origen del problema, pero siguen incumpliendo los límites de deuda y morosidad.


Ayuntamientodejaen 1


Jaén es víctima de un tranvía que nunca llegó a circular por las calles de la ciudad.  Arrastra plantillas sobredimensionadas, creó empresas públicas para ofrecer servicios que se escapaban de sus competencias y proyectos disparatados. Tras años de severa dieta y duros ajustes ha mejorado algo su situación pero las heridas siguen sin cicatrizar. Hacienda recuerda en la misiva, enviada a los alcaldes e interventores, como estos Ayuntamientos ya tuvieron que presentar un plan de ajuste en el tercer trimestre del año pasado.  El periodo medio de pago de Jaén asciende, incluso, a 540 días: más de un año y medio, según los datos de Hacienda.


Los alcaldes tendrán de plazo hasta el próximo 20 de abril, para solucionar estos problemas. En caso de que no lo hagan, advierte el ministerio, se procederá a la intervención de sus recursos para que Hacienda pague directamente a los proveedores a cuenta de los fondos que les correspondan a esas ciudades por la financiación local. Además, se les obligará a adherirse al fondo de ordenación, unas líneas de crédito del Gobierno que exigen unos requisitos de información y ajustes adicionales.